lunes, 1 de abril de 2013

ELLA. Por: Ángela Tatiana Berbeo Velásquez


Pobre chica la he visto sonreír, y que bella sonrisa no se puede negar, pero es de esas sonrisas que te dicen y te explican sus sentimientos y pensamientos, es de esas sonrisas que guardan más de una lagrima, que te demuestra que no es sonrisa de felicidad, que hay algo que la atormenta, así que me le acerque, ella levanto su mirada y me sonrió, cautivadora le dije, se ensombreció y me pregunto qué era lo que me cautivaba...
Tu sonrisa que combina perfectamente con tu mirada...
¿Mi mirada y sonrisa combinan? me dijo en un tono jocoso
¿Me puedo sentar contigo? - le pregunte
Claro, ¿por qué no? -me respondió sonriendo
Tienes una sonrisa muy bonita, pero que escondes detrás de ella, te he visto en varias ocasiones, siempre con esa expresión, no es alegría, disculpa si no me incumbe solo que me causa tanta curiosidad que decidí por fin preguntártelo.
Ella un en un tono asustado y asombrado me dijo, creo que me has estado observando mucho más de lo normal ¿no?
Ehhh un poco, tu sonrisa y tu mirada como dije antes son hermosas, cautivan y creo que enamoran, por esa misma razón desearía saber, si no te incomoda que hay detrás de ellas.
A ella no le importo que fuera un desconocido, necesitaba desahogarse y entonces me conto...
Hace un par de semanas se murió, en ese momento no aguanto más y sobre sus mejillas se deslizaron un par de lágrimas tan cristalinas que podía ver mi reflejo... Le dije que si era muy incómodo que mejor no me contara, entonces se quedó mirándome y me dijo, es el momento perfecto para contarlo todo... me acerque un poco más para que pudiera sentirse acompañada y le pregunte quien se había muerto, y me dijo
El amor, me encontraba en una relación perfecta a los ojos de cualquier persona, el daba su vida si le tocase entregarla por verme vivir, igual yo, en ese momento la interrumpí, que paso, si era una relación perfecta, ¿cómo murió?
- Nada en esta vida es perfecto y eso no lo entiende la gente, ni yo, la vida nos puso muchos obstáculos en el camino, uno de ellos era nuestros trabajos, el estar dedicándole tanto tiempo al trabajo nos distancio más de lo que los kilómetros pueden distanciar una pareja, él trabajaba hasta tarde y yo solo medio tiempo, cuando quería compartir tiempo con él, llegaba cansado o simplemente no llegaba, dormía en su oficina y poco a poco se fue acabando todo, la magia de llevarle el desayuno a la cama, porque sencillamente no nos veíamos casi nunca, la magia de las buenas noches porque cuando él llegaba yo ya estaba dormida, hasta que un día espere a que llegara y el sorprendido me pregunto que había pasado, con lágrimas en la cara le dije que me tenía que ir, que él no sabía que estaba ocurriendo en mi vida, que lo amaba más que a ella misma pero que las cosas no podían seguir así, lloramos toda la noche, no pudo levantarse al otro día para ir a su oficina y me pidió un tiempo para acomodar sus horario y poder arreglar las cosas, todo fue bien unas semanas después, él llegaba temprano, teníamos tiempo para nosotros, pero llego el día, el día que quisiera olvidar, borrar para volver a empezar, mientras él se bañaba su celular empezó a sonar, sin miedo a nada contesté, entonces una voz delicada al otro lado decía: "No puedes acabar todo así, si la amaras como dices no la hubieses engañado tanto tiempo conmigo, yo si te amo" no aguante más, colgué y comencé a llorar, en el momento en que el salió de la ducha pregunto que me sucedía, voltee la cara y le dije, se murió, asustado me pregunto quién se había muerto y con lágrimas en mis ojos le dije, se murió el nosotros que creí eterno, vio en mi mano su celular lo agarro y vio la última llamada, decía: Samantha, se puso como nunca antes lo había visto me decía que ella no era nadie, que no tenía valor alguno, que él me amaba, sin decir más nada lo aparte de mi frente me lave la cara guarde sus cosas en las maletas que habíamos comprado para hacer un viaje a la playa y le dije que tenía que irse, que ya le había dicho que se había muerto y en cuanto se marchara iba a enterrar lo que quedara de él, desde ese entonces no he vuelto a hablar con él...

-No sabía que decirle, mientras contaba lo que había sucedido derramo toda la tristeza que llevaba en su interior, le pregunte si le podía abrazar, me acento la cara y puso su cabeza en mi hombro, le pregunte si el no había intentado comunicarse con ella, y entonces rompió en llanto diciéndome…

-Ayer lo enterré de verdad, en uno de sus intento de comunicarse conmigo iba manejando el carro que juntos compramos, se le cayó su celular y cuando quiso levantarlo otro carro le estrello, cuando lo pudieron sacar y sacaron su celular, el mensaje de texto decía... "Mi pequeña princesa, mis errores no deben ponerte mal, yo soy el que debe estar mal porque perdió lo mejor que la vida le dio, te amo mucho y quiero que me prometas que nunca dejaras de sonreír"

-Créanme no supe donde quede, estaba cumpliéndole una promesa al hombre que más amo, al mismo que le causo mucho daño, le limpie su cara y le dije que si quería tomar algo entonces me dio las gracias por escucharla, por preguntarle cómo estaba y por acompañarla en ese momento, se levantó de la silla me dio un beso en la mejilla y se marchó, nunca más la volví a ver, sin conocer su nombre si quiera, quiero que donde sea que se encuentre, si llega a leer esto, sepa que su amor, me envió a cuidarla.

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